
Una combinación explosiva y tentadora aparece cuando a uno le venden algo “bueno y barato”. Aca se nos presenta siempre una duda o desconfianza la cual con el paso del tiempo sabremos si nos han engañado o no.
No por algo, nuestros padres siempre se inclinan por comprar lo bueno. Ellos han vivido y conocen el deterioro y el mantenimiento que llevan las cosas.
Sin embargo, hay varias formas de entender si la compra que estamos realizando es correcta o no. Desde Venzar iluminación, te ofrecemos algunos tips para saber cuando estamos comprando artefactos de iluminación de buena calidad.
Material: Es algo que a simple vista uno no aprecia. NO es lo mismo un artefacto de plástico que uno de hierro o bronce, a pesar que puedan ser similares a simple vista. Con el tiempo y los efectos del calor, el plástico va perdiendo la forma. Dentro del material, a uno le pueden ofrecer una amplia gama de espesores de caño que pueden llegar a hacer muy económico el artefacto pero poco duradero. Siempre es aconsejable preguntar y manipular el objeto antes de comprarlo.
El portalámparas: Muchos productos y fabricas (sobre todo los importados) colocan portalámparas de bajísima calidad que soportan baja potencia de lámpara. Quien haya comprado alguna ves estos productos, reconocerá un olor a quemado proveniente de los mismos. Es importantísimo que el portalámpara soporte cualquier potencia de lámpara.
La pintura y el baño de laca: La pintura es el proceso que no solo le dará color al producto, sino que también le otorgara una protección insustituible. Es fundamental que los productos estén pintados con pintura de horno a 180ºC. De esta manera los artefactos van a resistir cualquier condición climática a lo largo de los años. No se deje engañar con pinturas sintéticas ni de aerosol.
Estética: Principalmente tenemos que definir cual será el estilo que queremos lograr donde colocaremos el artefacto para que exista una relación con los muebles y la decoración del lugar. Es importante tener en cuenta los detalles y las terminaciones que tiene nuestro artefacto de iluminación. Esos pequeños detalles son los que hacen la diferencia.
Confianza en la empresa o marca: Diría yo, el punto más importante. Cuando el vendedor intenta realizar una venta, puede nombrar un sin fin de materiales y productos que posee el artefacto de iluminación que a simple vista puede engañar a cualquiera. Todas esas descripciones pueden no ser ciertas. Lamentablemente, luego del paso del tiempo nos daremos cuenta del deterioro que sufre y del mal envejecimiento de los materiales.